Bolivia llora a su eterno «Socio»: El último viaje de David Santalla hacia la inmortalidad en La Paz
LA PAZ, BOLIVIA. El telón ha caído definitivamente, pero los aplausos no cesan. Bolivia se ha sumido en un luto profundo tras el fallecimiento de David Santalla Barrientos, el genio que durante más de seis décadas transformó la idiosincrasia boliviana en arte, risas y reflexión. A sus 86 años, el maestro del teatro popular y el cine nacional partió la tarde del sábado en Sucre, tras una valiente batalla contra un cáncer oncohematológico que finalmente apagó su voz, pero no su legado.
Este lunes continuará el velorio de los restos del destacado maestro del humor David Santalla y mañana, martes, se realizará su entierro en el sector de “Los Notables” del Cementerio General, informó la Secretaría Municipal de Culturas de la Alcaldía de La Paz.
Según el programa, difundido en las redes sociales de esa secretaría, este lunes seguirá el velorio en el Teatro Municipal Alberto Saavedra Pérez, pero a las 19:00 se tiene previsto un acto póstumo especial de la comunidad artística.
En tanto, este martes, a las 9:30, se hará su despedida del teatro municipal ya las 10:00 partirá un cotejo fúnebre rumbo a la Catedral Metropolitana de Nuestra Señora de La Paz.
A las 10:30 se tiene prevista una misa de cuerpo presente y para las 11:00 se fijó el traslado de sus restos hasta el Cementerio General de La Paz. Su entierro será en el sector de “Los Notables”.
Un adiós que unió a dos ciudades
El periplo final del actor reflejó el cariño de toda una nación. Sus restos fueron velados inicialmente en el Salón de los Espejos de la Gobernación de Chuquisaca, donde amigos y seguidores le dieron el primer adiós. El domingo, en un gesto de honor coordinado por el Gobierno Nacional y la aerolínea estatal BoA, el cuerpo de Santalla fue trasladado a su natal La Paz.
A su llegada al aeropuerto de El Alto, el ambiente era de una solemnidad estremecedora. Sus restos fueron transportados en un camión cargado de simbolismo: una réplica o alusión a «Mi Socio», el eterno transporte que coprotagonizó junto a Gerardo Suárez en la película más emblemática del cine boliviano. El recorrido por las calles paceñas fue escoltado por pañuelos blancos y lágrimas de una ciudadanía que sentía perder a un familiar cercano.
Capilla ardiente en el templo del arte
El Teatro Municipal «Alberto Saavedra Pérez», el escenario que lo vio brillar y consagrarse, se convirtió en su última morada temporal. Allí se instaló una capilla ardiente donde miles de personas desfilaron para despedir a personajes que ya son parte del ADN boliviano: la pícara Salustiana, el tierno Toribio, el despistado Don Enredoncio y la entrañable Abuela.
«Mi papá siempre será como la lluvia que cae en el campo, como un gesto amable cuando lo necesitas», expresó conmovido su hijo, Yungaro Santalla. Por su parte, su esposa Sandra Saavedra, quien lo acompañó hasta el último suspiro, pidió a los seguidores que siguieran «llamándolo» en sus oraciones, asegurando que, aunque él ya no pudiera responder, seguiría escuchando el amor de su pueblo.
El legado de un visionario
David Santalla no solo fue un comediante; fue un sociólogo de la escena. Logró que el boliviano se riera de sus propios defectos y se sintiera orgulloso de sus raíces. Con más de 40 obras teatrales y participaciones icónicas en el cine, Santalla deja un vacío imposible de llenar en la cultura nacional.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, destacó que Santalla fue «el espejo donde nos miramos con ternura y crítica», elevando el humor a una forma de resistencia cultural.
El entierro en el Cementerio General de La Paz marca el fin de una era, pero el inicio de un mito. David Santalla ya no pertenece a los escenarios, ahora pertenece a la historia eterna de Bolivia.