Crisis de los carburantes: Margot Ayala deja la ANH tras denuncias de «combustible sucio» y corrupción interna
En medio de una de las crisis energéticas más complejas de los últimos meses, Margot Ayala presentó su renuncia irrevocable a la Dirección Ejecutiva de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) este miércoles. Su salida marca un punto de inflexión en el conflicto que mantiene al sector transporte en estado de emergencia.
La gestión de Ayala se volvió insostenible debido a tres factores clave:
- Combustibles de mala calidad: El factor determinante fue la denuncia nacional por la comercialización de gasolina mezclada con aditivos dañinos (manganeso). Transportistas de todo el país reportaron motores fundidos y filtros obstruidos, apuntando directamente a la falta de control de calidad por parte de la ANH.
- Corrupción en la cadena de mando: En su carta de renuncia, Ayala sorprendió al denunciar la existencia de una «mafia interna» que operaría desde gestiones pasadas. Afirmó que sus intentos por limpiar la institución fueron saboteados desde adentro.
- Presión del transporte pesado: Tras la nivelación de precios por la quita de subvenciones, el sector transporte exigió «cabezas» ante el mal servicio. La renuncia de Ayala se interpreta como un intento del Gobierno por calmar las aguas y evitar un paro nacional indefinido.
Tras la salida de Ayala, el Ministerio de Hidrocarburos debe designar a una autoridad interina. Mientras tanto, la Fiscalía ya ha iniciado investigaciones de oficio para determinar si existió incumplimiento de deberes en el control de los combustibles importados que ingresaron al país durante el último trimestre.